lunes, enero 22, 2007

Alexandra Cariani: VOLVER A LA VIDA ENTRE AGUAS Y VAPORES

Estimados lectores de Ideas de Babel, yo no sé si ustedes alguna vez habrán oído hablar del Centro Termal Las Trincheras. De ser así, vale la pena que se detengan unos instantes en estas líneas, porque se trata de uno de los rincones más insólitos y fascinantes de Venezuela, ubicado en medio de las montañas del estado Carabobo, en la región centro norte del país.
Tal como pueden apreciar en la foto, se trata de un lugar de agua, pero de aguas hirvientes y humeantes cuyos manantiales brotan cristalinos y generosos desde hace siglos , acompañados por denso vapor que escapa a través de las grietas existentes en el interior de la montaña. Son aguas ricas en minerales, reconocidas como las segundas del mundo, por su composición físico química, y de comprobado poder curativo y terapéutico. La leyenda cuenta que a este lugar acudían los jefes indígenas Cayare, Tamanaco, Guaicaipuro, Yoraco y Charaima buscando fuerza, valentía y salud. Por allí también pasaría Alejandro de Humboldt, quien en 1800 no sólo aprovechó su estadía para sumergirse en estas termas de gran poder curativo, sino que también fijó su temperatura máxima en 92 grados centígrados en su fuente de origen. Pero no sería sino en 1927 cuando, gracias a un préstamo del General Juan Vicente Gómez, se culminarían los trabajos de la estación termal y la casa colonial hermosa, por cierto que da la bienvenida a los visitantes. Sin embargo, su expansión y modernización comenzaría en 1980, cuando nace la Compañía Anónima Centro Termal Las Trincheras.
Pero no hace falta padecer de alguna enfermedad para disfrutar las bondades del Centro Termal Las Trincheras. Tampoco es un lugar “para viejos”, como muchos erróneamente creen. De hecho, aquellos que por prejuicio y falta de información todavía arrugan la naríz tan solo al mencionar su nombre o, como me dijo una amiga el otro día, lo imaginan como un sitio “oscuro y lleno de ancianos reumáticos”, se están perdiendo realmente una magnífica oportunidad de reencontrarse con la naturaleza, la salud y el relax total. Solo, en pareja o en plan familiar.
Si bien el centro brinda la posibilidad de aprovechar sus instalaciones sin estadía, lo más recomendable —por lo menos esa es mi experiencia particular— es alojarse por lo menos una noche en alguna de las 103 habitaciones con las que cuenta el hotel —recientemente remodeladas al igual que la cafetería—, siendo ideales las suites con comedor y nevera, para grupos de más de 4 personas.
¿Y qué hace uno en Las Trincheras, se preguntarán algunos? Pues vivir una experiencia inusual, única, relajante y húmeda, porque durante todo el día y hasta bien entrada la noche se la pasarán con el traje de baño puesto, sumergiéndose lenta y brevemente en alguna de las cuatro piscinas termales; o desintoxicándose en el sauna; o purificándose los pulmones en los inhaladores dispuestos especialmente para ello. Ni qué decirles de los baños en la piscina de lodo hirviente, donde uno se unta de una pasta oscura y volcánica de la cabeza a los pies hasta que se seca por completo cual lagarto, para luego limpiarla con una vigorizante ducha tibia. Puedo asegurarles que la sensación al final de esta rutina acuática, rodeada de un frondoso paisaje y un clima fresco de montaña, es lo más cercano al cielo que se puede conocer en la tierra.Mención aparte merece el spa, donde le brindarán todo tipo de mimos y cariños, desde masajes relajantes y terapéuticos, pasando por cosmetología, hasta una especial sesión de manicura y pedicura.
Situado a dos horas y media desde Caracas el Centro Termal Las Trincheras tiene una ubicación privilegiada pues desde allí se llega en apenas veinte minutos a cualquiera de las playas de Puerto Cabello: Quizandal, Borburata, Isla Larga. Claro que en este recorrido deberá incluir una parada obligatoria en El Palito, para devorar las exquisitas empanadas que se venden al borde la carretera. Hágalo sin culpas, total, de su desintoxicación se encargarán después las aguas y los vapores, a los que usted se entregará bronceado y felíz al regreso, cuando la tarde comience a caer sobre este paraíso líquido.

Centro Termal Las Trincheras. Tel.: Caracas: 0212 661.2703. Tel.: Valencia: 0241 8081502.

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